Hijo del fotógrafo Luis Zendejas, su padre le enseñó los secretos del revelado de los negativos. Después comenzó a trabajar a gente vinculada al mundo del toreo mexicano. Realizó stills para el cine mexicano y fotografías dentro de los estudios de Televicentro, actual Televisa. Son interesantes sus retratos sobre luchadores y aquella donde se ve al cineasta Emilio Indio Fernández bebiendo una botella de licor. Tiene otra sobre Javier Solís (abajo), cantante de bolero ranchero, quien posa sonriente con una malteada. También captó a José Alfredo Jiménez.
Entre diciembre de 2004 y enero de 2005 conocí a este fotógrafo sobre el amplio camellón de la avenida Álvaro Obregón, precisamente donde se instala el tioanguis de pinturas, baratijas, discos y fotografías. Zendejas vendía reproducciones de sus fotografías de algunos famosos. Medio platiqué con él porque su sordera ya es muy avanzada. Le adquirí algunas fotografías de los años sesenta y le solicité algunas que me interesaban y me interesan: las de Cleopatra, Gema, La Pequeña Lulú, Yesenia, Susuky y otras que me aseguró tener pero jamás la encontró entre sus archivos.
