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domingo, 23 de junio de 2013

CUAUHTEMOTZÍN: 1913-1939

Entre diciembre de 1912 y enero de 1913 autoridades del tambaleante presidente Francisco I. Madero pretendieron mudar las casas de asignación a Cuahtemotzín, ante el enojo de las matronas (lenonas) y de los vecinos de la amplia avenida. En el archivo Casasola existe una foto de Cuauhtemotzin, quizá de entre 1915 y 1919, captada desde la calle Bolívar al actual eje Central, cuando no se establecían cuartos prostitularios. 
Entre 1919 y 1920 se establecen muy cerca de Bolívar una decena de casa de asignación. En 1921 la autoridades obregonistas prohibieron a las prostitutas deambular por la calle de Cuauhtemotzín por lo que las confinó a sus cuartos, que deberían tener escotillas por donde podrían asomarse para ofrecer sus encantos. En 1929 existían más de cien accesorias, entre Bolívar y el hoy Eje Central, según un mapa oficial que encontró Catherine Elaine Bliss en su investigación Compromised positions: Prostitution, Public Health, and Gender Politics in Revolutionary Mexico City (2002). Guiado por el pintor Ignacio Aguirre, Cartier-Bresson retrató a finales de 1934 a mujeres ofreciendo sus encantos. Sus magistrales e insólitas fotografías fueron exhibidas en marzo de 1935 en una de las salas del Palacio de Bellas Artes.
En 1938 varios homosexuales despachaban en esas accesorias, ante el escándalo de los periódicos de la época. En enero de 1939 el gobierno de Lázaro Cárdenas clausuró con sellos la zona roja para transformar esa calle en  la actual avenida Fray Servando Teresa de Mier. 

viernes, 10 de mayo de 2013

HERNÁNDEZ, CASASOLA, JIMÉNEZ Y GUTMANN

Chimeneas (1937), novela de Gustavo Ortíz Hernán, reúne dibujos de Salvador Pruneda y fotografías de Víctor A. Casasola, Enrique Gutmann y Agustín Jiménez. Las imágenes de Casasola proceden de su archivo histórico, sobre todo del periódo 1915-1919, como la célebre soldadera de Gerónimo Hernández.
Gutmann y Jiménez se encargan de las fotografías de actualidad para ese 1937. Mientras Enrique entrega imágenes tradicionales y seudo-denunciantes, 
Jiménez publica varias imágenes, entre otras un magistral fotomontaje de una cabeza rapada de un hombre y piezas de reloj y hasta una pequeña armella.

jueves, 10 de diciembre de 2009

ÓPTICO

“Archivo Casasola y otras colecciones”, programa 5 de 10, Óptico, cuarta temporada
Producción: Enrique Strauss y Claudia D'Agostino.
Dirección de fotografía y postproducción: Adrián Ortiz
Conducción: Alejandra Henaro
Curaduría, guión, entrevistas e investigación iconográfica: Elizabeth Romero.
Transmisión: martes 8 de diciembre de 2009 en canal 22 (20:00-20: 30 horas) y miércoles 9
(doce de la noche).
Una tercera parte del programa estuvo dedicada al Archivo Casasola, fundado por Agustín Víctor Casasola, empresario, coleccionista, editor, pirata y negociante que logró conforma una colección de aproximadamente 500 mil imágenes, lo que lo hace uno de los archivos más importantes de América Latina. Fue Daniel Escorza el encargado de comentar, en más de diez minutos, este acervo. También comentó su investigación sobre la fotografía del gabinete de Huerta.
También participaron los historiadores John Mraz e Ignacio Gutiérrez Ruvalcaba. Yo comenté en menos de dos minutos la imagen de la soldadera, posiblemente de Gerónimo Hernández [1], aparecida en el diario maderista Nueva Era en 1912.
Loretto Garza habló del esfuerzo de la Fototeca del Centro de las Artes de Nuevo León y de los tres libros que publicaron gracias a la entusiasta participación de los regiomontanos. Domingo Valdivieso comentó el archivo fotográfico Manuel Álvarez Bravo, colección del pintor juchiteco Francisco Toledo, y de la exposición “Poses públicas, miradas privadas”, exhibida en Monterrey y hoy en el Centro de la Imagen [2]
A diferencia de la tercera temporada que prodigó una atmósfera más amable tanto con Ale Henaro como con los invitados [3], ahora se jugueteó con sobreimpresiones tanto en algunas tomas con Ale y como con dos de sus víctimas. Mientras que a Escorza y Gutiérrez Ruvalcaba les pusieron unos fondos grises cuajados de números, a Mraz y a mi nos sentaron en un sillón incomodísimo digno de la casa de la Tigresa, con luces expresionistas y, para colmo, incluyeron un lente deslavado. Parece que estábamos en una siniestra casa de citas de la colonia Condesa.
N O T A S
2.- Críticas a las cédulas de identificación de este acervo en: