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viernes, 18 de marzo de 2022

TYRON POWER POR CALLEJA

En 1936 el astro hollywoodense estuvo en la ciudad de México y fue retratado por el fotógrafo Calleja para el semanario Todo. "Mex" sustituía a su largo segundo apellido "Y Ballesteros".

lunes, 5 de abril de 2010

ARMANDO HERRERA


A lo largo de su vida profesional este retratista tuvo tres estudios fotográficos. El primero estuvo de 1934 a 1951 en un local de la calle de Victoria, casi esquina con el actual eje central Lázaro Cárdenas. Entrevistado por Cristina Pacheco [1], el retratista Armando Herrera le comentó:

Gracias a que a mi estudio comenzaron a llegar los actores y las estrellas de la época empecé a adquirir cierto nombre, al que no fueron indiferentes los editores de una famisísima revista de los cuarenta: el Vea. Publicación para caballeros, tenía interiores más o menos atrevidos. Jamás colaboré con ellos [sic]. Mi trabajo se concretó durante mucho tiempo a la realización de las portadas. Todas tenía el mismo tema: mujeres en traje de baño, que entonces era una audacia y que hoy -según la moda del bikini y la tanga- son auténtios hábitos de monjas.
Ser portadista del Vea me gustaba porque me permitía la realización de lo que se llama "foto artística". Su propósito es destacar la belleza del cuerpo femenino, pero sin lastimarlo con lo que es vulgar o puede convertirse en pornográfico.
[...]
Mi trabajo como portadista del Vea me daba buenas ganancias pero me cerraba otro muy importante: el familiar. Los padre y las madres, por ejemplo, no llevaban a sus niños a mi estudio porque me acosciaban con ambiente poco "decorosos"...Después de reflexionar un poco decidí separarme del Vea y concretarme a fotografiar artistas...

El testimonio de Armando Herrera es importante pero sumamente inexacto. Vea, el "semanario moderno", no fue una publicación de los cuarentas. Comenzó a circular a fines de 1934 y concluyó, su primer época, en 1939. Herrera colaboró esporádicamente en 1936, cuando los fotógrafos Calleja y Ballesteros, César, Yáñez, Sánchez Mendoza, Rodríguez Ávalos, Martín Ortiz e involuntariamente Breheme ya le habían dado el sello particular a esta revista: publicar cuerpos femeninos en poses "artísticas". Herrera se caracterizó por retratar a entonces y hoy desconocidas vedettes en traje de baño con pedrería o con velos que ocultaban su desnudez.


De ese estudio proceden los retratos de Mario Moreno Cantinflas y de Agustín Lara cuando ya eran estrellas del teatro y del radio. También captó a una jovencita Yolanda Montes Tongolele [2] hacia 1948, al cimbrar eróticamente a los noctámbulos capitalinos con sus sinuosas caderas y sus lúbricos movimientos. Al cambiarse a un primer piso de la prestigiosa avenida Insurgentes, en un edificio de Cantinflas que se colapsó con el temblor de 1957, se autoproclamó "El fotógrafo de los artistas".

(Agradezco a mi hermano Guillermo el apoyo para armar el presente texto. Gracias a su grupo Colibrí conoció a Norma Herrera, quien le presentó a don Armando, su papá).

N O T A S
1.- Luz de México, FCE, 1996. (Primera edición del Gobierno de Guanajuato, 1988)
2.- Fotos de:

que tiene contraportada y portada inspirada en el semanario Vea.

martes, 17 de febrero de 2009

CALLEJA Y BALLESTEROS

Fue foto-reportero del periódico El Universal. La tarde del martes 17 de julio de 1928 fue testigo, con otros fotógrafos, periodistas y la bancada obregonista, del asesinato del general Álvaro Obregón en el restaurante campestre La Bombilla. Al otro día ese diario le publicó fotografías de lo ocurrido minutos después del crimen que cambió la vida política del país. Afortunadamente le acreditaron sus placas con sus dos apellidos. Al comentar estas fotografías de ese miércoles, en la página 120 de sus Historias para ver: Enrique Díaz, fotorreportero (UNAM-IIE, 2003), Rebeca Monroy Nasr apunta: "A los fotógrafos de El Universal, Vallejo y Ballesteros, les publicaron a la mañana siguiente..." No existen esos fotógrafos ni el tal Vallejo.
 
Con la aparición del semanario Vea (1934-1939) el fotógrafo realizó una serie de semidesnudos, sobre todo de la farándula de esos años cardenistas. Estos "sugestivos estudios" le fueron acreditados con sus dos apellidos.