Hacia 1990 iba ser la primer vez que Peter-Joel Witkin presentara obra en la ciudad de México pero se opuso terminantemente el santón Manuel Álvarez Bravo. Afortunadamente hoy expone sus fotografías al lado de las pinturas de su hermano Gerome.
Fue hijo del impresor del mismo nombre, quien empleó a nada menos que al foto-grabador, ilustrador y empresario José Guadalupe Posada (1852-1913). En 1928 dirigió e imprimió el semanario Vida alegre (1926-1934). Me supongo que la mala administración al frente de la imprenta familiar lo obligó a dedicarse a la fotografía y al cine pornográfico [1]. Entre 1937 y 1939 colabora como foto-reportero de Vea (1934-1939). A pesar de que era un semanario de semi-desnudos femeninos se dedicó a ilustrar truculentos reportajes (imagen de arriba). Trabajó más de treinta años como fotógrafo de nota roja. Comenzó en el semanario Magazine de policía (1939-1952), donde realizó una sosa foto-historieta semanal relacionada con temas policíacos (imagen de abajo) y donde documentó las rutas de la droga (imagen final).A mediados de los años cuarenta El Niño Enrique Metinides lo vio trabajar. En una semblanza-entrevista con el fotógrafo, Juan Manuel Servín escribió: “En la penitenciaría estaba el forense, era del tamaño de un cine lleno de camas de granito y con el piso bien resbaloso de sangre. Parecía un rastro, pero de cadáveres…En Lecumberri Metinides conoció a Adrián Devars, fotógrafo de vedetes para revistas de la farándula. Usaba el forense como si fuera su estudio. Devars bañaba a los cadáveres que iba a retratar, los peinaba, arreglaba el gesto y a veces medio los vestía. Les ponía, recuerda Metinides, un ladrillo bajo la nuca para que levantaran la cabeza y cuando se podía mandaba pedir el puñal para
acomodarlo en la herida. “Ai nos tienes a todos, celadores, empleados y fotógrafos, viendo trabajar a Devars. Era todo un espectáculo…””[2].
Durante los últimos años de su vida colaboró en Alerta (1963-1986), la débil rival de la famosísima Alarma!, que dirigía el ex colaborador de Vea Manuel Pérez Toledano. Sus hijos, sobre todo Manolo Toledano, actual camarógrafo de Televisa, conocieron a Devars en sus últimos días. Manolo recuerda, entre sonrisas, su “técnica del ladrillo” para levantar la cabeza de los muertos. Sin duda, Adrián Devars es un precursor ignorado de Joel-Peter Witkin.
N O T A S
1.- Miguel Ángel Morales, ""A", "w" y Adrián Devars Junior", revista Alquimia, número 23, México: INAH-SINAFO, enero-abril de 2005, pp. 17-25.